| TÃtulo : |
Falsa identidad |
| Tipo de documento: |
texto impreso |
| Autores: |
(1930-2015) Rendell, Ruth, Autor |
| Editorial: |
Barcelona : Plaza & Janés |
| Fecha de publicación: |
1994 |
| Número de páginas: |
303 p. |
| ISBN/ISSN/DL: |
978-84-01-46488-1 |
| Idioma : |
Español (spa) Idioma original : Inglés (eng) |
| Clasificación: |
NOVELA POLICIAL
|
| Clasificación: |
823 |
| Resumen: |
Un pastor anglicano se pone en contacto con el detective Wexford para investigar un caso resuelto quince años atrás. Arthur Painter chofer y jardinero de una acaudalada dama asesinó a su anciana patrona por dinero. Aunque el sacerdote actúa por motivos personales muy lÃcitos el inspector jefe no está dispuesto a dar su brazo a torcer y ratifica que condenó al auténtico responsable del homicidio. Pero a medida que el tenaz religioso comunique al policÃa nuevas pesquisas y hable con distintos testigos se irá desvelando una oscura trama de intereses económicos que apunta a uno de los miembros de la familia de la vÃctima como principal beneficiario de su muerte. Al final Wexford no podrá continuar haciendo oÃdos sordos a las dudas que se ciernen sobre su primer caso criminal. |
Falsa identidad [texto impreso] / (1930-2015) Rendell, Ruth, Autor . - Barcelona : Plaza & Janés, 1994 . - 303 p. ISBN : 978-84-01-46488-1 Idioma : Español ( spa) Idioma original : Inglés ( eng)
| Clasificación: |
NOVELA POLICIAL
|
| Clasificación: |
823 |
| Resumen: |
Un pastor anglicano se pone en contacto con el detective Wexford para investigar un caso resuelto quince años atrás. Arthur Painter chofer y jardinero de una acaudalada dama asesinó a su anciana patrona por dinero. Aunque el sacerdote actúa por motivos personales muy lÃcitos el inspector jefe no está dispuesto a dar su brazo a torcer y ratifica que condenó al auténtico responsable del homicidio. Pero a medida que el tenaz religioso comunique al policÃa nuevas pesquisas y hable con distintos testigos se irá desvelando una oscura trama de intereses económicos que apunta a uno de los miembros de la familia de la vÃctima como principal beneficiario de su muerte. Al final Wexford no podrá continuar haciendo oÃdos sordos a las dudas que se ciernen sobre su primer caso criminal. |
|  |