| TÃtulo : |
La última noche de Dostoievski |
| Tipo de documento: |
texto impreso |
| Autores: |
Cristina Peri Rossi, Autor |
| Editorial: |
[s.l.] : Grijalbo Mondadori |
| Fecha de publicación: |
1991 |
| Número de páginas: |
159 p. |
| ISBN/ISSN/DL: |
978-84-397-1837-6 |
| Idioma : |
Español (spa) |
| Clasificación: |
LITERATURA LATINOAMERICANA LITERATURA URUGUAYA NOVELA
|
| Clasificación: |
863 |
| Resumen: |
Las tragaperras, el bingo, los casinos, son para muchos una mera escapatoria de la monotonÃa cotidiana: un vicio tolerado y respetable, lo más parecido a ir al burdel en familia.
El verdadero jugador es otra cosa. El juego es para él crudamente erótico, pero también mÃstico. Jugando, se sitúa más allá de la razón y de la moral, en el verdadero principio rector del universo: el absurdo. Como decÃa Dostoievski, "Sólo en el juego nada depende de nada". Si Dios juega a los dados, el jugador puede contestarle: "Yo también".
Llegando a los cuarenta, esa edad en la que "todo está permitido porque también, de alguna manera, todo está perdido", el narrador, un desengañado periodista, se deja fascinar por el juego, sin por ello perder la lucidez. las sesiones con una psicoanalista, un viaje a Baden-Baden, una noche con una jovencita llena de desparpajo y la seducción de una señora que conoce los barrotes de su jaula, le harán comprender algunas cosas. |
La última noche de Dostoievski [texto impreso] / Cristina Peri Rossi, Autor . - [s.l.] : Grijalbo Mondadori, 1991 . - 159 p. ISBN : 978-84-397-1837-6 Idioma : Español ( spa)
| Clasificación: |
LITERATURA LATINOAMERICANA LITERATURA URUGUAYA NOVELA
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| Clasificación: |
863 |
| Resumen: |
Las tragaperras, el bingo, los casinos, son para muchos una mera escapatoria de la monotonÃa cotidiana: un vicio tolerado y respetable, lo más parecido a ir al burdel en familia.
El verdadero jugador es otra cosa. El juego es para él crudamente erótico, pero también mÃstico. Jugando, se sitúa más allá de la razón y de la moral, en el verdadero principio rector del universo: el absurdo. Como decÃa Dostoievski, "Sólo en el juego nada depende de nada". Si Dios juega a los dados, el jugador puede contestarle: "Yo también".
Llegando a los cuarenta, esa edad en la que "todo está permitido porque también, de alguna manera, todo está perdido", el narrador, un desengañado periodista, se deja fascinar por el juego, sin por ello perder la lucidez. las sesiones con una psicoanalista, un viaje a Baden-Baden, una noche con una jovencita llena de desparpajo y la seducción de una señora que conoce los barrotes de su jaula, le harán comprender algunas cosas. |
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