| TÃtulo : |
MarÃa Callas : La biografÃa |
| Tipo de documento: |
texto impreso |
| Autores: |
David Lelait, Autor |
| Editorial: |
Buenos Aires : Perfil |
| Fecha de publicación: |
1998 |
| Número de páginas: |
213 p. |
| Il.: |
fot. |
| Idioma : |
Español (spa) |
| Clasificación: |
BIOGRAFIA
|
| Clasificación: |
920 |
| Resumen: |
MarÃa Kalogeropoulos -la Callas-murió, como casi todos los mitos, antes de tiempo. En sus 54 años vivió apasionadamente "del arte y del amor". Su figura fue un imán, tanto para los amantes de la ópera como para los que se sintieron atraÃdos por su glamour. Supo conquistar a los máximos especialistas y también despertar el fervor popular.
La mujer que impuso su voz como una de las más legendarias de la ópera, deseada por los hombres más destacados de la sociedad mundial, como el magnate Aristóteles Onassis, tuvo una vida turbulenta a pesar de aparecer siempre magnÃfica bajo las luces del espectáculo.
Alejada de los complejos que la atormentaban en su infancia, la cantante griega en Nueva York encarnó a las mujeres de las grandes tragedias liricas: fue Norma y Aida, LucÃa y Medea. En el cine puso su cuerpo a las órdenes de directores como Luchino Visconti y Franco Zeffirelli. Sus amigos Pasolini, Grace Kelly y los nobles europeos jamás la olvidaron. Ella fue, como es bien sabido, una prima donna absoluta. |
MarÃa Callas : La biografÃa [texto impreso] / David Lelait, Autor . - Buenos Aires : Perfil, 1998 . - 213 p. : fot. Idioma : Español ( spa)
| Clasificación: |
BIOGRAFIA
|
| Clasificación: |
920 |
| Resumen: |
MarÃa Kalogeropoulos -la Callas-murió, como casi todos los mitos, antes de tiempo. En sus 54 años vivió apasionadamente "del arte y del amor". Su figura fue un imán, tanto para los amantes de la ópera como para los que se sintieron atraÃdos por su glamour. Supo conquistar a los máximos especialistas y también despertar el fervor popular.
La mujer que impuso su voz como una de las más legendarias de la ópera, deseada por los hombres más destacados de la sociedad mundial, como el magnate Aristóteles Onassis, tuvo una vida turbulenta a pesar de aparecer siempre magnÃfica bajo las luces del espectáculo.
Alejada de los complejos que la atormentaban en su infancia, la cantante griega en Nueva York encarnó a las mujeres de las grandes tragedias liricas: fue Norma y Aida, LucÃa y Medea. En el cine puso su cuerpo a las órdenes de directores como Luchino Visconti y Franco Zeffirelli. Sus amigos Pasolini, Grace Kelly y los nobles europeos jamás la olvidaron. Ella fue, como es bien sabido, una prima donna absoluta. |
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